sábado, 26 de noviembre de 2011

Desde Beijing, con amor.

Este verano, a principios de agosto, pude disfrutar de el viaje más impresionante que he hecho hasta el momento (espero superarlo, no se cómo). Beijing.
Beijing fue toda una experiencia...volví enamorada de la gente, de la comida, de la ciudad... Creedme cuando os digo que Beijing incluso te puede cambiar como persona.
Nos recorrimos media ciudad caminando...y podéis apostar a que las distancias son mil veces más enormes de lo que puedes imaginar. El calor en verano es agobiante, en cuanto bajé del avión ¡mis pies se hincharon una talla! En la ciudad la sensación térmica es altísima, humedad de un 1000% (hasta nos pillaron los coletazos de un tifón) con lo que sudas contínuamente aunque no sudes nunca. El aire está cargado y te sientes obligado a beber contínuamente...
Así que cuando en una de esas caminatas para visitar el templo Yonghe Gong (templo budista, también llamado "Lama Temple") nuestros cuerpos nos pidieron a gritos parar, sentarnos, y beber algo reconfortante. Normalmente por la calle bebíamos agua, coca cola, zumos raros, aguas vitaminadas...pero esa vez, como una casualidad planeada por el destino, se apareció ante nosotros una preciosa sala de té tradicional china.....Y claro, para una vez que estamos aquí....¡no nos vamos a quedar sin la experiencia! 
Y la experiencia fue A-MA-ZING!!!
Aprendimos el ritual completo para disfrutar de un buen té "China Style", nos quemamos las manos, excitamos nuestro olfato con aromas exóticos y deleitamos nuestro paladar con los diferentes sabores. Y volví con una adicción al té renovada.
Siempre he sido muy adicta a los tés y las infusiones, y ya me pasó cuando empecé a viajar a Londres (que me vicié al té negro con leche y azucar) y ahora me ha vuelto a pasar...he desarrollado una devoción absoluta por el té verde chino, solo y sin azúcar.
Y toda esta historia viene a que me apetecía compartir con vosotras y vosotros esta afición y explicaros los beneficios que os puede aportar una buena taza de té verde.
Además de la obviedad de que ahora con el frío (al menos aquí arriba) apetece muchísimo un té calentito, esta infusión es una fuente increible de beneficios.
En la medicina china se ha utilizado durante siglos el té verde para eliminar dolores de cabeza, eliminar toxinas, y prolongar la juventud.
Muchos podréis dudar, pero las propiedades del té verde están demostradas científicamente.
Por poneros un ejemplo: este tipo de té tiene un alto contenido en polifenoles, una sustancia de propiedades antioxidantes, anticancerígenas e incluso antibióticas.
Nos ayuda con los problemas cardíacos y del hígado, reduce la incidencia de cánceres como el de colon, páncreas y estómago.

En realidad el té verde y el té negro proceden de la misma planta, pero han sido tratados con diferentes procesos. El verde, en este caso, al estar menos procesado, concentra una mayor cantidad de antioxidantes, de beneficios y es el más potente de ambos.
El té, al igual que el café también nos sirve como estimulante, pero de una forma más suave. Lo cual, para los que un cortado nos puede provocar taquicárdias, es genial.
¡Y no pararía de decir beneficios! Que si antioxidante, que si diurético, reduce la formación de coágulos en la sangre, ayuda a frenar el avance de algunas enfermedades degenerativas, es capaz de reducir el colesterol malo e incluso nos ayuda a bajar nuestro nivel de azúcar.
¡Un todo terreno!
Y puede ser posible que me digas....Marta: esque a mi no me gustan las infusiones. ¡De pequeño cuando me ponía malo me daban manzanilla y ahora no soy capaz de oler una infusión ni de lejos! Pues te diré: ¡No hay problema! El té verde también se utiliza en diferentes recetas...por ejemplo: ¿Qué tal un helado de té verde? 

Y en el plano de la belleza (no se si esto os lo he comentado ya) Guardad siempre las bolsitas de té. Las podéis usar como compresas para reducir las bolsas de los ojos, y los restos orgánicos (quitando la bolsita) ayudarán a nuestras plantas a crecer más fuertes.

Así que espero que os animéis a haceros un té bien calentito esta tarde y por supuesto que compartáis conmigo vuestros truquitos, recetas, o usos para el té verde.
Un besazo y...

¡Sonreíd Mucho!

Marta Sparkling


Pd: Gracias a Kixoth  por las fotos (aunque algunas son mías, las más bonitas, of course! xD)

4 comentarios:

Mireia dijo...

Trabajé varios meses en un restaurante de sushi y teníamos helado de te verde,y puedo jurar que es exquisito,uno de los mejores sabores que he probado(yo loca por los helados).Tiene un sabor increíblemente bueno,bueno,es que si no lo pruebas no sabes lo que es.Además de todos los beneficios es que está riquísimo!!!
Qué envidia de viaje,yo estoy deseando ir a Asia!Tiene que ser como una postal!

Lunaria dijo...

Que bonito sitio y que pasada de paisaje se ve de fondo.

A mi no me gusta el té. Pero hace un par de años a mi padre le detectaron un cáncer de Próstata, lo cogieron a tiempo y ahora esta bien, pero la Dra. de cabecera le recomendó que tomara una vez al día , una taza de té verde. Y que se acostumbrara a tomar cada día una taza de té verde.

Con la calor no apetece tomar algo caliente, aunque dicen que quita mas la sed.

Saludos.

lola dijo...

Soy una fan del té, me encanta desde hace no sé ni cuanto, sabia ya de sus beneficios, sólo me queda decirte que me ha encantado tu descripción del viaje y la experiencia del té.
Un beso

tereG dijo...

¡A la China que te has ido! ¡Ni más ni menos! Me encantan las culturas orientales en su estética y algunas costumbres, no todas. La del té es una que comparto. Marta, te invito a pasar por mi blog y leer alguna entrada de "Cuídate por dentro" o "Bomba de energía para el lunes" creo que te van a gustar. Un beso enorme. Tere

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